Devolvemos la vida a edificios y viviendas con años: comunidades, fincas antiguas y casas que necesitan ponerse al día. Con todos los oficios en plantilla atacamos a la vez la estructura, la envolvente y los acabados, con un único responsable y presupuesto cerrado por escrito.
Fachadas y envolvente
Reparación y rehabilitación de fachadas, revestimientos, aislamiento por el exterior (SATE), pintura y carpintería exterior. Mejoramos la imagen y la eficiencia del edificio en una sola intervención.
Refuerzo de estructura
Refuerzo de forjados, vigas y pilares, tratamiento de aluminosis y patologías del hormigón, y consolidación de estructuras de madera y metálicas. Trabajamos con técnicos para el diagnóstico y el cálculo.
Cubiertas, impermeabilización y humedades
Rehabilitación de cubiertas y tejados, impermeabilización de terrazas y cubiertas planas, y tratamiento de humedades por capilaridad o filtración. Cerramos el problema de raíz, no solo el síntoma.
Accesibilidad e ITE
Eliminación de barreras, instalación de ascensores y mejora de accesos, y subsanación de las deficiencias de la ITE o el Informe de Evaluación del Edificio. Te ayudamos también con las ayudas y subvenciones a la rehabilitación.
Edificios singulares y de época
Trabajamos también edificios antiguos y de cierto valor, respetando los elementos originales —molduras, balcones, carpinterías, rejería— y combinando técnicas tradicionales con materiales actuales. En cascos históricos conocemos las limitaciones de las ordenanzas y trabajamos con técnicos para que la intervención cumpla y mantenga el carácter del inmueble.
Cómo abordamos una rehabilitación
Empezamos por un diagnóstico real del edificio: estado de la estructura, de la fachada, de las cubiertas y de las instalaciones. Con los técnicos definimos qué es urgente y qué puede esperar, y preparamos un presupuesto cerrado por fases si hace falta repartir la inversión. Coordinamos andamios, permisos y todos los oficios para que la obra avance sin parones y la finca quede al día de normativa y segura.
Por qué con equipo propio
En rehabilitación aparecen imprevistos al abrir: una viga peor de lo esperado, una humedad oculta, una instalación que no estaba en plano. Con los oficios en plantilla los resolvemos sobre la marcha, sin esperar a que aparezca un gremio externo, y mantenemos el plazo y el presupuesto bajo control.
Diagnóstico previo del edificio
Toda rehabilitación seria empieza por un diagnóstico real: estado de la estructura, de las fachadas, de las cubiertas y de las instalaciones. Con los técnicos definimos qué es urgente y estructural y qué es estético y puede esperar, y preparamos un presupuesto por fases si conviene repartir la inversión de la comunidad en el tiempo. Ese diagnóstico evita el error más caro: gastar en acabados sobre una estructura o una cubierta que volverá a fallar.
Andamios, medios y seguridad
Una rehabilitación de fachada o cubierta es trabajo en altura: montamos andamios o usamos plataformas y medios de elevación según el caso, con los planes de seguridad y los permisos de ocupación de vía pública correspondientes. Coordinamos contenedores, acopios y la convivencia con los vecinos para que la obra avance sin riesgos y con las mínimas molestias durante el tiempo que duran los trabajos.
Eficiencia energética del edificio
Aprovechamos la rehabilitación para mejorar la eficiencia energética: aislamiento por el exterior (SATE), sustitución de carpinterías comunes, mejora de cubiertas y, cuando procede, instalaciones más eficientes. El edificio gana confort, baja el gasto y se revaloriza, y muchas de estas actuaciones dan acceso a ayudas y subvenciones que ayudan a la comunidad a financiar la obra.
Trato con la comunidad y el administrador
Trabajamos habitualmente con comunidades de propietarios y administradores de fincas. Preparamos presupuestos claros y desglosados para llevar a la junta, explicamos el alcance sin tecnicismos y damos un único interlocutor para toda la obra. Esa transparencia facilita la aprobación de la derrama y evita los malentendidos que tantas veces enredan las obras en comunidad.
Patologías típicas que resolvemos
Atacamos las patologías habituales de los edificios de Valencia: aluminosis y carbonatación del hormigón, oxidación de armaduras, desprendimientos de fachada, humedades por capilaridad y filtración, y deterioro de balcones y voladizos. Saneamos, reforzamos y protegemos para que el problema no vuelva, con el cálculo técnico que cada refuerzo necesita y materiales pensados para durar.
Accesibilidad: ascensores y barreras
Mejoramos la accesibilidad de edificios antiguos: instalación de ascensores donde no los hay, rampas, salvaescaleras y eliminación de barreras en portales y accesos. Son obras que cambian la vida a los vecinos mayores y revalorizan el inmueble, y muchas veces cuentan con ayudas específicas que tramitamos junto a los técnicos.
Edificios singulares y de época
Trabajamos también edificios antiguos y de cierto valor, respetando los elementos originales —molduras, balcones, carpinterías, rejería— y combinando técnicas tradicionales con materiales actuales. En cascos históricos conocemos las limitaciones de las ordenanzas y trabajamos con técnicos para que la intervención cumpla y mantenga el carácter del inmueble. Rehabilitar con criterio es conservar lo que merece la pena y poner al día el resto.
Presupuesto cerrado y por fases
Entregamos un presupuesto cerrado por escrito y, cuando la inversión es grande, lo organizamos por fases para que la comunidad o el propietario puedan repartirla en el tiempo. Cada fase tiene su alcance y su precio, sin que una condicione a la siguiente. Esa claridad facilita la aprobación de la derrama y evita los sobrecostes de las obras que empiezan sin un presupuesto firme.
Imprevistos: lo que aparece al abrir
En rehabilitación casi siempre aparecen imprevistos ocultos: una viga peor de lo esperado, una humedad que no se veía, una instalación que no estaba en plano. Con equipo propio los resolvemos sobre la marcha, sin esperar a un gremio externo, y te los presentamos valorados antes de ejecutarlos, nunca como una sorpresa al final. Saber gestionar lo imprevisto es lo que distingue a quien sabe rehabilitar.
Por qué con equipo propio
Una rehabilitación toca a la vez estructura, envolvente e instalaciones, y con cada oficio de una empresa distinta es fácil que se pisen y se acumulen los retrasos. Al tenerlos en plantilla, la obra avanza coordinada, hay un único responsable que da la cara y el plazo y el presupuesto se respetan. En una obra con tantos frentes abiertos, esa coordinación es la diferencia entre terminar bien o no terminar.
Preguntas frecuentes
01¿Hacéis la ITE y arregláis sus deficiencias?
Trabajamos con técnicos para la inspección y ejecutamos la subsanación de las deficiencias detectadas en la ITE o el IEE.
02¿Reforzáis estructuras con aluminosis?
Sí. Diagnosticamos y reforzamos forjados y elementos afectados por aluminosis u otras patologías del hormigón, con cálculo técnico.
03¿Trabajáis para comunidades de propietarios?
Sí, rehabilitamos fachadas, cubiertas y estructura de comunidades y edificios completos, con presupuesto cerrado por escrito.
04¿Ayudáis con las subvenciones?
Te orientamos sobre las ayudas a la rehabilitación y la eficiencia energética y preparamos la documentación técnica necesaria.
05¿Solucionáis humedades de verdad?
Localizamos el origen (capilaridad, filtración, condensación) y lo tratamos de raíz, no solo el síntoma. Con garantía por escrito.
06¿Trabajáis con el administrador de fincas?
Sí, habitualmente. Preparamos presupuestos desglosados para la junta y damos un único interlocutor para toda la obra, lo que facilita la aprobación y el seguimiento.
07¿Se puede hacer la rehabilitación por fases?
Sí. Tras el diagnóstico priorizamos lo estructural y urgente y dejamos lo estético para fases posteriores, con presupuesto por escrito de cada una para repartir la inversión.
08¿Rehabilitáis edificios protegidos?
Sí, con criterio y junto a los técnicos necesarios para respetar la normativa y conservar los elementos de valor del inmueble.